La Oración comunitaria es un encuentro que ya se ha convertido en una pequeña tradición cada curso. Dos veces al año, una en Adviento y otra en Pascua, el Departamento de Pastoral del colegio convoca a toda la comunidad educativa (familias, alumnos, profesores y personal de administración y servicios) para compartir un momento de oración, gratitud y silencio. La ambientación, la iluminación con velas, las lecturas y los cantos nos van preparando para el silencio y la tranquilidad de la que brota espontáneamente la oración. Para terminar pedimos juntos a Dios por nuestras necesidades, le damos gracias por sus bendiciones y nos despedimos con un abrazo y, a veces, con un refresco.
Compartir este momento en comunidad nos hace conscientes de todas las cosas que tenemos en común más allá de los estudios, las horas de clase o las entrevistas. Nos hace sentir familia.
Julia, alumna de 6º curso de Primaria, nos cuenta su experiencia:
“He venido a todas las oraciones con mi madre y mi abuela. Lo que más me ha gustado es cuando las personas leen, en un silencio impoluto, mientras todos escuchamos las palabras que van saliendo de la boca de quienes las pronuncian. También me ha gustado mucho cuando nadie habla y sólo se escucha la música y se ven diapositivas. El único ruido que se oye es el de alguna tos, un susurro, o alguien rezagado que ha llegado tarde. Pero lo que más me ha gustado es leer yo también.”